Variaciones sobre Teoría de la democracia de Giovanni Sartori
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La desigualdad es fácil;
la igualdad es difícil
Creo como el acaso puritano cristiano R. H. Tawney,
historiador de la economía (Equality), que «si la
desigualdad es fácil, puesto que lo único que supone
es flotar en la corriente, la igualdad es difícil porque
supone nadar contra la corriente».
En otras palabras, la igualdad simboliza y estimula la
revuelta del hombre contra la fortuita diversidad; la
igualdad es el más insaciable de nuestros ideales. Si
hay algo existente que sitúa al hombre al comienzo de
una interminable carrera, eso es la igualdad.
Allá por 1857, en Springfield, Lincoln intentaba
explicarle a sus paisanos confederados (más paisanos
de la Familia Bush, sin duda alguna que de don
Abraham) que «no pretendían declarar a todos los
hombres iguales en todos los aspectos. No querían decir
que todos los hombres eran iguales en color, complexión,
intelecto, cualidades morales o aptitudes sociales».