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NORMATIVA GUATEMALTECA APLICADA AL DERECHO DEL CONSUMIDOR
consumidor deberán interpretarse en forma amplia y desarrollada
considerando que éstos son derechos humanos consagrados en la
Constitución Política de la República.
Al tomarlos en esa forma, se encontrará con la estabilidad y
perdurabilidad en las relaciones comerciales entre el usuario y el
productor o facilitador del servicio. Así pues, las actividades del
proveedor de los bienes o servicios deben ser dinámicas y adaptables
a las necesidades e intereses de su cliente, ya que constantemente el
mercado está en crecimiento, renovación e innovación.
1
Guatemala es un país en vías de desarrollo, que intenta salir del
«círculo vicioso de la pobreza»,
2
como lo denomina Oppenheimer,
clasifi cado teóricamente como tercermundista y dependiente de la
exportación de materias primas y con una economía de subsistencia.
Al respecto, el Banco de Guatemala, reporta en sus cifras ofi ciales
que el salario mínimo diario de un guatemalteco en 2013, dividido
en tres actividades básicas como actividades agrícolas, no agrícolas,
exportadora y de maquila, en promedio de Q.69.47, casi el equivalente
a nueve dólares de los Estados Unidos de América,
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eso corrobora
que el universo de consumidores y usuarios de bienes y servicios es
pobre, con bajo poder adquisitivo y con poca capacidad para recla-
mar calidad y excelencia frente a un Estado relativamente pequeño
y con altos niveles de corrupción, burocracia y cooptación por parte
de poderes paralelos, clientelismo y corporativismo.
1
Esto lo podemos ver en la transición de los negocios hacia plataformas digitales
que trascienden fronteras, zonas horarias e idiomas. Otro caso podemos verlo
con la transformación de materias para la construcción de vehículos más livianos,
más efi cientes, potentes y amigables con el medio ambiente. Por último vemos
los ejemplos de empresas como KODAK que habiendo sido superado por la era
de las fotografías digitales intenta mantenerse en la producción de cinta celulosa
para la fi lmación de películas y largometrajes así como para la fotografía de éstas,
al no haberse subido a tiempo al tren de la tecnología, con igual suerte podrían
encontrarse pronto las industrias editoriales junto con los medios de comuni-
cación escritos si urgentemente no encuentran valor agregado a sus productos,
podrán ser superados por los dispositivos móviles y las aplicaciones para acceso
en línea de la información. En todos estos casos, el empresario debe estar atento
a estos cambios y adecuarse a ellos para no perder su cuota de terreno.
2
Oppenheimer, Andrés. Cuentos chinos. Random House Mondadori, S.A. de C.V.
México, D.F.: 2006. Pág. 17.
3
«Guatemala en Cifras». Banco de Guatemala. Febrero 2014. Pág. 29.