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Responsabilidad patrimonial del Estado: propuestas para Guatemala con base en el modelo español 

4.3 CONSTITUCIÓN DE 1978 Y DESARROLLO NORMATIVO POSTERIOR

En 1978 la nueva Constitución española marcó la «consagración» constitucional de la 
responsabilidad patrimonial del Estado en los términos desarrollados en la LEF de 1954: 
regulada por el derecho público, por hecho propio y objetiva. A partir de entonces se 
ha reconocido y desarrollado esta figura por medio de distintas leyes ordinarias. Algunas 
de ellas ya no están vigentes y han sido reemplazadas por otras. En este apartado se 
analizan tanto las que ya no se encuentran vigentes como las que sí lo están, para ilustrar 
la trayectoria normativa que ha tenido el ordenamiento español en este tema.

4.3.1 Constitución española de 1978

El artículo 106.2 de la Constitución española de 1978

142

 establece el derecho de los 

particulares a ser indemnizados por cualquier lesión que sufran en sus bienes y derechos, 
a consecuencia del funcionamiento de los servicios públicos, con excepción de los casos 
de fuerza mayor. En esencia, esta disposición constitucional representa la elevación a 
rango constitucional de los principios desarrollados en la Ley de Expropiación Forzosa 
de 1954, la Ley sobre el régimen jurídico de la Administración del Estado de 1957 
y las demás leyes preconstitucionales analizadas en el apartado anterior. A partir de 
este punto, la responsabilidad patrimonial del Estado por daño antijurídico tiene un 
fundamento constitucional

143

.

En la misma Constitución, el artículo 149.1.18.º establece que el Estado tiene competencia 
exclusiva sobre el sistema de responsabilidad de todas las Administraciones Públicas, 
reconociendo nuevamente esta figura como parte del ordenamiento español.

4.3.2 Legislación postconstitucional no vigente

Después de la consagración constitucional de 1978, la responsabilidad patrimonial del 
Estado se desarrolló por la vía legislativa. Se dictó la Ley 30/1992, así como el Real 
Decreto 429/1993, los cuales fungieron como los principales cuerpos legislativos en la 
materia. Aunque fueron derogados en el 2015, su importancia en el desarrollo de esta 
figura dentro del ordenamiento español obliga a analizarlos en este apartado.

142 

Artículo 106.2 de la Constitución española de 1978: «Los particulares, en los términos establecidos 
por la ley, tendrán derecho a ser indemnizados por toda lesión que sufran en cualquiera de sus 
bienes y derechos, salvo en los casos de fuerza mayor, siempre que la lesión sea consecuencia del 
funcionamiento de los servicios públicos».

143 

Martín Rebollo, Luis, op. cit., pp. 341-342.