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Hogares y condiciones de vida en el municipio de Tactic

El agua llega a la mayoría de hogares; sin embargo, uno de cada 

diez realiza algún tratamiento para poder beberla. Una cuarta parte 

de los hogares no indígenas compra agua para beber y una propor-

ción mayor de los hogares indígenas (57 %) la hierve, lo cual implica 

el consumo de combustible –gas o leña– (Tabla 8 del anexo 1).

Casi todos los hogares disponen de algún servicio sanitario, 

generalmente excusado lavable en el caso de los hogares indígenas 

(más de la mitad). De cada cien hogares en Tactic, cuarenta y siete 

disponen de excusado lavable, treinta y nueve cuentan con inodoro 

conectado a una red de drenajes, once tienen inodoro conectado a 

fosa séptica y tres utilizan letrina o pozo ciego. Menos del 1 % de 

hogares no cuenta con ningún servicio sanitario (Tabla 9 del anexo 

1). 

Como ocurre en la mayoría de hogares del país, son menos los 

que cuentan con una red de drenajes u otro medio para deshacerse 

de las aguas servidas. A nivel del municipio, la mitad de los hogares 

cuenta con este servicio, aunque, en el caso de los hogares indíge-

nas, la carencia es mayor, principalmente en los que hablan q’eqchi’ 

y achi, donde solamente quince de cada cien cuenta con drenajes 

(Tabla 10 del anexo 1).

En términos generales, la situación de vivienda en Tactic aparen-

temente está bajo control, pues la mayoría de hogares cuenta con 

un techo. Sin embargo, al observar la calidad de las construcciones 

y el índice de hacinamiento, es evidente la necesidad de atender 

este sector con el fin de mejorar las condiciones de los hogares; por 

ejemplo, la calidad del piso: el piso de tierra implica riesgos para la 

salud, principalmente de las niñas y los niños. 

La situación de hacinamiento en uno de cada cinco hogares 

también hace ver la problemática en vivienda, pues sus implicacio-

nes no son solamente materiales: también impactan en la conviven-

cia y en la salud de las personas. 

La calidad de la vivienda se complementa con los servicios 

básicos –que se analizan en el siguiente apartado–. Es de hacer