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U
NIVERSIDAD
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AFAEL
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ANDÍVAR
V
ICERRECTORÍA
DE
I
NVESTIGACIÓN
Y
P
ROYECCIÓN
Entrega especial Ricardo Falla, S. J.
Figura 3. P
ar
roquia Candelaria de los Már
tires
Figura de Marco Antonio T
ojín Lux, con base en dibujos a mano alzada de F
rancisco Iznardo
, S
. J
., 2017.
Nota: el mapa no incluye la com
unidad Prima
vera del Ix
cán.
275
F
RANCISCO
I
ZNARDO
, S. J.
L
EGADO
DEL
TRABAJO
PASTORAL
EN
I
XCÁN
Entrega especial Ricardo Falla, S. J.
Las CPR hicieron una demostración de dignidad y plantearon lo siguiente: «nosotros
nunca vamos a pelear con nuestros hermanos retornados, estén con quien estén.
Si nos tenemos que salir de aquí, nos saldremos». Y le solicitaron a la diócesis y a
la parroquia si podían apoyarlos en la compra de tierra para no estar peleando con
los compañeros retornados que les decían: «sálganse de nuestra tierra, sálganse de
nuestra tierra». La Iglesia católica de la diócesis de Quiché, con monseñor Julio
Cabrera como obispo, había negociado algunos derechos de parcela de la gente
que estaba en México y no quería retornar. Fue a solicitud de las CCPP y las CPR
antes de que estallara la división de las bases. Estamos hablando del año 91, 92…
ya tenían alrededor de doscientas parcelas de gente que había renunciado a su título
a cambio de diez mil quetzales aproximadamente. La iglesia había conseguido los
fondos con iglesias hermanas de Europa y el acuerdo era que esas parcelas serían
para las familias de las CPR sin tierra, que junto a los parcelarios de las CPR se iban
a quedar en el área de las cooperativas e iban a formar una única comunidad: CPR
y retornados. Y los que no tenían parcelas recibirían esas parcelas que la diócesis
había comprado. Cuando se da todo este estallido de división, los retornados que
eran afines a las CCPP se negaron a entregar esas parcelas: «¿Cómo que la iglesia
va a dar a estas gentes las tierras? Estos son guerrilleros, estos no... ...». Entonces
fue cuando las CPR decidieron no enfrentarse con los compañeros retornados
contrarios a ellos: «Consígannos otras tierras y nos vamos a otro lado»; y se fueron
a Primavera del Ixcán.
En las cooperativas se quedaron retornados y antiguos parcelistas de las CPR,
algunos de ellos catequistas, y a Primavera del Ixcán se fueron los de las CPR
sin tierra, pero algunos parcelistas de Ixcán Grande prefirieron irse a Primavera
y dejar a algún familiar en las cooperativas. El «llamado de la tierra» siempre ha
sido central en estas poblaciones. Fue fundamental para resistir, pues cuando
en el año 1984 trataron de llevarse a los refugiados que estaban en Chiapas
hacia Quintana y Campeche, se produjo un regreso al interior de Guatemala,
a las primeras CPR, como cuenta Ricardo. Es el «grito» de la tierra, no solo de
pensar que la persecución iba a terminar luego, pero sobre todo, el llamado de
la tierra. Por eso el tema de la tierra fue central en el conflicto y las divisiones de
finales de los años noventa (1995 al 2000 aproximadamente). La gran matriz de
las cooperativas de Ixcán Grande, donde se había dado la «heroica resistencia», no
pudo hacerse realidad. Ya las CPR estaban afuera, y en Ixcán Grande quedaban
algunos parcelarios de la resistencia pero mayoritariamente retornados, unos
afines a las CCPP y otros a las CPR y al EGP. Después comenzó a venir otra gente
que no era de ningún lado, porque venían de otras partes del país. No eran ni
retornados ni CPR. En toda esa amalgama se generó mucho dolor y se hipotecó
la posibilidad de un proyecto soñado: campesinos indígenas de diferentes etnias
y ladinos viviendo con un grado de capacidad organizativa mucho mayor que
cualquiera de las comunidades alrededor.
Siempre trabajamos por ser espacio de diálogo, encuentro y reconciliación de
todas las corrientes. Teníamos catequistas de un lado, catequistas de otro. Por