29 

 

Elementos técnico conceptuales para orientar las inversiones del Fondo para la Conservación de Bosques Tropicales en Guatemala 

 

4. Conclusiones y perspectivas 

El presente estudio constituye un primer acercamiento de la caracterización y priorización de 
zonas de trabajo para orientar las inversiones del FCA, tomando como referencia, por un lado, 
el concepto de paisaje funcional y, por el otro, objetivos de desarrollo socio-económico. 

El nivel de funcionalidad de las áreas fue estimado a través de la densidad forestal, según un 
gradiente “fragmentos forestales-zonas de conectividad alta-zonas de conectividad baja”. 
Asimismo, fue tomado en cuenta el potencial de las zonas para la producción de bienes y 
servicios ambientales (de carácter hidrológico y biológico), lo que permitió identificar los 
paisajes funcionales clave para intervenciones futuras.  

Se pudo observar que las principales áreas de interés biológico están ubicadas en las áreas 
protegidas de Petén, en la zona núcleo de la Reserva de la Biosfera Sierra de las Minas, en las 
áreas protegidas del este del país (Refugio de Vida Silvestre Punta de Manabique, Refugio de 
Vida Silvestre Bocas del Polochic, Reserva Protectora de Manantiales Cerro San Gil, Biotopo 
Protegido Chocón Machacas), en las áreas consideradas como vacíos del SIGAP (Sierras 
Santa Cruz y Merendón), en las cumbres de los volcanes de la cadena volcánica, y en el norte 
de la sierra de los Cuchumatanes.  

Las áreas de interés hidrológico se encuentran principalmente en las partes montañosas del 
país. En el caso de las zonas de trabajo del FCA, corresponden al macizo de los 
Cuchumatanes y a la cadena volcánica (vertiente del Pacífico, principalmente).  

Las áreas que combinan ambos intereses (biológico e hidrológico) se encuentran en la vertiente 
norte de la Sierra de las Minas, río abajo del lago Atitlán, y en los conos volcánicos. 

A nivel de escenarios de acción, se confirmó que las áreas que necesitan más esfuerzos de 
conservación son las áreas protegidas del norte de Petén y la zona núcleo de la Reserva de la 
Biósfera Sierra de las Minas, ya que muestran mayores niveles de funcionalidad. A estas zonas 
se pueden también agregar las zonas núcleo del Refugio de Vida Silvestre Punta de Manabique 
y la Reserva Protectora de Manantiales Cerro San Gil, las Sierras Santa Cruz y Merendón, la 
parte noreste de los Cuchumatanes y el área de Totonicapán. Por otro lado, la franja suroriental 
del Parque Nacional Sierra del Lacandón, el sur del Parque Nacional Laguna del Tigre y de la 
RBM (microcuenca de la laguna de Yaxhá), las vertientes sur y norte de la Sierra de las Minas, 
las zonas de amortiguamiento de Punta de Manabique y del Cerro San Gil, Chocón-Machacas, 
el área del parte agua entre las cuencas del Motagua y del Lago de Atitlán y el oeste de los 
Cuchumatanes; necesitan ser atendidas con acciones de restauración, con el fin de integrarlas 
a los espacios funcionales.  

También se identificaron zonas con niveles de funcionalidad media, para las cuales se 
recomendó una combinación de acciones de conservación y restauración. Estas áreas se 
caracterizan por la presencia de sistemas agroforestales y se encuentran principalmente en la 
vertiente pacífica de la cadena volcánica (zona cafetalera), en la vertiente norte de la Sierra de 
las Minas (cultivos de cardamomo), y en la franja noreste del Parque Nacional Sierra del