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Walter Hernández
psicológicos que intentaba crear un mundo de
fantasía para sí mismo en el que se sentía amado
y a salvo, lo cierto es que cambió el mundo del
entretenimiento, explotando el imaginario, no solo
en Norteamérica, sino en el mundo entero. “Sueño,
después contrasto los sueños con mis creencias,
me atrevo a asumir riesgos y aplico mi visión para
que estos sueños se conviertan en realidad”.
En su trabajo creativo, observó algo que a nadie
más se le había ocurrido, en vez de sentir repulsión
hacia los ratones que merodeaban la papelera, se
imaginó que uno de ellos fuera su amigo, ese amigo
imaginario sería una de las creaciones del entreteni-
miento más famosas del Siglo XX, el Ratón Miguel,
ese mundo imaginario de Disney cobraba vida en
sus producciones animadas. Además, explota la
tecnología del momento cuando se introduce el so-
nido en el cine, así como el proceso de Technicolor
en la producción de sus películas. Nadaba contra la
corriente, cuando propone un largometraje de dibu-
jos animados (Blancanieves, 1937), los “expertos”
se mostraban escépticos, ya que para ellos nadie
podría soportar hora y media frente a la pantalla;
pues se equivocaron, y fue todo lo contrario, Disney
aprovecha el lanzamiento del mismo para vender
un disco con la música del film, introduciendo la
integración de dibujos animados, sonido y color.
Del imaginario a la realidad: los
parques temáticos
Como un visionario, se da cuenta que muchas
veces se está solo en el emprendimiento, iniciar
un nuevo proyecto y convencer a sus socios no es
tarea fácil, él lo expresó de la siguiente manera:
“era difícil para los demás visualizar lo que yo
tenía en mente”.
Un aspecto que se diferencia de los demás es con
relación a reducir los costos, Disney no escatima
esfuerzo en tiempo ni dinero, para él la excelencia,
elegancia y servicio, en especial la alta calidad,
“¿Por qué tenemos que permitir que un puñado de
dólares haga peligrar una oportunidad?”.
Escuelita Disney
Disney se percata que el primer contacto que los
clientes tienen con la compañía muchas veces son
los menos adecuados para hacer entrar al público
al mundo mágico de la misma, razón por la que
se preocupa porque todos sus empleados estén
enterados e integrados con la compañía, no se
vale alegar ignorancia en este caso, si un cliente
demanda información o servicio. No basta solo
la buena voluntad, de brindar sonrisas, sino que
la comunicación buena y fluida logra excelentes
resultados. Es por ello que un activo muy preciado
en la compañía lo constituye el empleado, quien no
importando su puesto, sabe muy bien que ellos son
la empresa, pues son quienes están en contacto
con el público, razón por la cual se preocupa por
su formación. A nivel laboral, implica cierta esta-
bilidad en el mismo, a la vez que hay una especie
de fidelidad hacia la compañía, una formación y
disciplina que refuerce la identidad y cultura de la
compañía, para lograr este objetivo, Disney utiliza
su estrategia de caricaturista (mente estructurada)
a través de la técnica de storyboards, que permite
visualizar panorámicamente la empresa, guía para
seguir, una secuencia para no perderse ni extra-
viar a los demás, lo cual le obligaba a prestar una
especial atención a los detalles.
A diferencia de otros empresarios para quienes la
movilidad de personal implica una estrategia para
bajar costos, más bien en el mundo de Disney
esto podría ser catastrófico y antieconómico, pues
insiste en que el cliente no es una vaquita lechera
que se ordeña y nada más, sino que le hace sentir
una experiencia inigualable, a tal punto de que se
sienta parte de la realeza, quien ha sido invitado
para ser servido, esa era su obsesión con respec-
to a la buena calidad en el servicio, además que
ello implica cierta fidelidad por parte del público
a seguir visitando sus parques. Incluso, hay un
cierto compromiso vinculante en un esfuerzo por
conocer al cliente, tratarlo con respeto y franqueza
por parte de todos los empleados. Ello se da debi-
do a que nunca se sabe lo que piensa el cliente,
cuáles son sus problemas o dificultades en las
que puede estar atravesando, y, si hay una mano
extendida dispuesta a ayudar, pues se va a sentir
a salvo y seguro en el lugar, expresando su gratitud
ya sea volviendo al lugar o hablando bien de él a
otras personas que no han tenido la oportunidad
de hacer la experiencia.