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Globalización, crecimiento y desarrollo humano
básica de maximizar las exportaciones y minimi-
zar las importaciones. La era del mercantilismo
fue reemplazada por el sistema capitalista y las
nuevas teorías de Adam Smith y sus sucesores,
laissez-faire económico y liberalismo político y so-
cial. Aunque el mercantilismo perdió popularidad,
ha coexistido con el liberalismo durante décadas.
Adam Smith (1776) rompió con la teoría mercanti-
lista sosteniendo que si dos naciones comercian
voluntariamente entre sí, ambas se benefician.
Según este autor clásico, el comercio internacio-
nal entre dos países se basaba en las “ventajas
absolutas”. Smith explicaba que cada nación se
especializaría en el bien que produce más eficien-
temente y adquiriría de la otra el producto en el
que tuviera una desventaja absoluta.
De esta manera, Smith sostuvo que a través del li-
bre comercio el bienestar global aumenta. Cuarenta
años más tarde, David Ricardo (1817) afirmó que
aunque una nación fuera menos eficiente que otra
en la producción de ambos bienes, aún sería fac-
tible que comerciaran de manera beneficiosa para
ambas. Este postulado se basa en las “ventajas
comparativas”, que consisten en que el país menos
eficiente exportaría aquella mercancía en la que su
desventaja absoluta fuera menor e importaría de la
otra nación el otro bien
5
. La nueva visión contribuyó
durante los años cuarenta y cincuenta del siglo XIX,
a la extensión del modelo de la división internacio-
nal del trabajo y la teoría de la ventaja comparativa
desarrollada por David Ricardo, lo que generó una
inmensa acumulación de capital que dio impulso
al sistema capitalista industrial actual.
A continuación se presenta un breve resumen de
algunos de los hitos relevantes en el proceso de
la expansión de la economía internacional en los
últimos dos siglos:
En la segunda mitad del siglo XVIII, Adam Smith
y su libro La Riqueza de las Naciones (1776),
desempeñaron un papel muy importante en la po-
pularización de las teorías económicas del laissez-
faire. “La idea principal de estas teorías era la no
5
Esta teoría sostiene que el único factor de producción cuya
remuneración forma parte del precio de la mercancía, es
el trabajo.
injerencia de los Estados en asuntos económicos”
(Adams, 2001). La Riqueza de las Naciones influyó
en las decisiones económicas y políticas de los
Estados, cambió la manera de ver la economía y
sus recursos, y por eso fue considerada una obra
revolucionaria y le ganó el título de padre de la
economía a Adam Smith.
En ese mismo año, se declaró la Independencia
de Estados Unidos y fue el comienzo de la era del
liberalismo político-económico.
Entre las últimas décadas del siglo XVIII y mediados
del XIX, se dio el proceso de crecimiento económico
en el que, Gran Bretaña en primer lugar y luego
Francia, Bélgica y Alemania, experimentaron el
mayor conjunto de transformaciones socioeconó-
micas, tecnológicas y culturales de la historia de
la humanidad y que se le conoce como Revolución
Industrial, que fue un período de transformaciones
en toda la economía y no solo en la industria. Hubo
una elevación de productividad como consecuencia
de nuevas tecnologías incorporadas a la producción
agraria, industrial y a los transportes y a la aparición
de nuevas formas de organización del trabajo.
Otro momento clave en la historia, fue la Revolu-
ción Francesa, considerada como un cambio en el
concepto del ejercicio poder y de administración
del país.
Durante el período de 1820 a 1840, se dieron las
declaraciones de independencia en Latinoamérica,
quienes en su mayoría practicaron el modelo de
crecimiento económico hacia fuera, que consiste
en impulsar las exportaciones y restringir a través
de barreras arancelarias las importaciones, como
una medida para proteger la producción nacional.
El desarrollo de América Latina no fue uniforme
durante este período.
En los años treinta se produce uno de los mo-
mentos más importantes en la historia económica
mundial, la llamada Gran Depresión. “Las pérdidas
de producto en Estados Unidos, Alemania, Italia,
Japón, Canadá, Suecia y Australia superaron el
10% del Producto Nacional Bruto y también fue-
ron considerables en muchos países del mundo”
(Fondo Monetario Internacional, 2002). Tras el
final de la primera guerra mundial, Estados Unidos