103

Globalización, crecimiento y desarrollo humano

básica de maximizar las exportaciones y minimi-
zar las importaciones. La era del mercantilismo 
fue reemplazada por el sistema capitalista y las 
nuevas teorías de Adam Smith y sus sucesores, 
laissez-faire económico y liberalismo político y so-
cial. Aunque el mercantilismo perdió popularidad, 
ha coexistido con el liberalismo durante décadas. 

Adam Smith (1776) rompió con la teoría mercanti-
lista sosteniendo que si dos naciones comercian 
voluntariamente entre sí, ambas se benefician. 
Según este autor clásico, el comercio internacio-
nal entre dos países se basaba en las “ventajas 
absolutas”. Smith explicaba que cada nación se 
especializaría en el bien que produce más eficien-
temente y adquiriría de la otra el producto en el 
que tuviera una desventaja absoluta. 

De esta manera, Smith sostuvo que a través del li-
bre comercio el bienestar global aumenta. Cuarenta 
años más tarde, David Ricardo (1817) afirmó que 
aunque una nación fuera menos eficiente que otra 
en la producción de ambos bienes, aún sería fac-
tible que comerciaran de manera beneficiosa para 
ambas. Este postulado se basa en las “ventajas 
comparativas”, que consisten en que el país menos 
eficiente exportaría aquella mercancía en la que su 
desventaja absoluta fuera menor e importaría de la 
otra nación el otro bien

5

. La nueva visión contribuyó 

durante los años cuarenta y cincuenta del siglo XIX, 
a la extensión del modelo de la división internacio-
nal del trabajo y la teoría de la ventaja comparativa 
desarrollada por David Ricardo, lo que generó una 
inmensa acumulación de capital que dio impulso 
al sistema capitalista industrial actual.

A continuación se presenta un breve resumen de 
algunos de los hitos relevantes en el proceso de 
la expansión de la economía internacional en los 
últimos dos siglos:

En la segunda mitad del siglo XVIII, Adam Smith 
y su libro La Riqueza de las Naciones (1776), 
desempeñaron un papel muy importante en la po-
pularización de las teorías económicas del laissez-
faire. “La idea principal de estas teorías era la no 

Esta teoría sostiene que el único factor de producción cuya 
remuneración forma parte del precio de la mercancía, es 
el trabajo.

injerencia de los Estados en asuntos económicos” 
(Adams, 2001). La Riqueza de las Naciones influyó 
en las decisiones económicas y políticas de los 
Estados, cambió la manera de ver la economía y 
sus recursos, y por eso fue considerada una obra 
revolucionaria y le ganó el título de padre de la 
economía a Adam Smith.

En ese mismo año, se declaró la Independencia 
de Estados Unidos y fue el comienzo de la era del 
liberalismo político-económico. 

Entre las últimas décadas del siglo XVIII y mediados 
del XIX, se dio el proceso de crecimiento económico 
en el que, Gran Bretaña en primer lugar y luego 
Francia, Bélgica y Alemania, experimentaron el 
mayor conjunto de transformaciones socioeconó-
micas, tecnológicas y culturales de la historia de 
la humanidad y que se le conoce como Revolución 
Industrial, que fue un período de transformaciones 
en toda la economía y no solo en la industria. Hubo 
una elevación de productividad como consecuencia 
de nuevas tecnologías incorporadas a la producción 
agraria, industrial y a los transportes y a la aparición 
de nuevas formas de organización del trabajo.

Otro momento clave en la historia, fue la Revolu-
ción Francesa, considerada como un cambio en el 
concepto del ejercicio poder y de administración 
del país. 

Durante el período de 1820 a 1840, se dieron las 
declaraciones de independencia en Latinoamérica, 
quienes en su mayoría practicaron el modelo de 
crecimiento económico hacia fuera, que consiste 
en impulsar las exportaciones y restringir a través 
de barreras arancelarias las importaciones, como 
una medida para proteger la producción nacional. 
El desarrollo de América Latina no fue uniforme 
durante este período. 

En los años treinta se produce uno de los mo-
mentos más importantes en la historia económica 
mundial, la llamada Gran Depresión. “Las pérdidas 
de producto en Estados Unidos, Alemania, Italia, 
Japón, Canadá, Suecia y Australia superaron el 
10% del Producto Nacional Bruto y también fue-
ron considerables en muchos países del mundo” 
(Fondo Monetario Internacional, 2002). Tras el 
final de la primera guerra mundial, Estados Unidos