Bienestar Landivariano
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Las emociones son reacciones automáticas que el cuerpo
experimenta ante un determinado estímulo (alegría, tristeza, miedo,
ira, etc.). Influyen directamente en el pensamiento y la conducta,
por ello el «control emocional» es importante.
Debido a su función adaptativa, son las encargadas de movilizar la
energía que necesita el organismo para responder ante los cambios
que puedan ocurrir alrededor. El miedo, por ejemplo, avisa de un
peligro potencial, y por lo tanto ayuda a que la persona se proteja
inmediatamente.
También cumplen una función social, ya que permiten expresarnos
y predecir el comportamiento de los demás. Asimismo, influyen en
la toma de decisiones para hacer u obtener lo que se desea.
Sentir emociones, tanto positivas como negativas, es algo natural,
pero la manera en la que reaccionamos a ellas es aprendida y
depende de factores como: valores, creencias, expectativas, etc.
La forma de controlar las emociones modifica el resultado de
todas las actividades que se realizan diariamente (rendimiento en
el trabajo, estudio, ocupaciones cotidianas, deporte y situaciones
límite). Las personas que tienen un buen dominio de sus emociones,
tienen estabilidad emocional y una mejor calidad de vida.